Las herederas chinas de Rover intercambian accione

Shanghai, 27 oct (EFE).- La Corporación Industrial del Automóvil de Shanghai (SAIC), el mayor fabricante chino de vehículos, acaba de recibir la aprobación oficial para vender acciones de su unidad que cotiza en bolsa a su competidora Nanjing Auto, con la que comparte los derechos de la extinta Rover y planea fusionarse en el futuro.

Según señaló hoy el diario oficial "Shanghai Daily", SAIC fue autorizada por la agencia de administración y supervisión de activos estatales a transferir 320 millones de acciones de su filial SAIC Motor a Nanjing Auto, que no podrá venderlas en un plazo de 20 meses a partir del momento en que la transacción sea completada.

Tras esta medida, SAIC controlará aún el 78,94 por ciento de SAIC Motor y Nanjing Auto lo hará en un 4,88 por ciento.

Ambas compañías chinas firmaron un acuerdo en diciembre pasado para que SAIC comprara el negocio de ensamblaje y autopartes de Nanjing Auto, un primer paso hacia la formación de un gigante automovilístico chino capaz de producir 1,6 millones de vehículos anuales y competir con los grandes productores mundiales.

Según aquel acuerdo, como pago, SAIC cedería a la firma nanquinesa esos 320 millones de acciones por 286 millones de dólares (198 millones de euros).

El visto bueno obtenido ahora hará posible así que las dos compañías den un nuevo paso para que puedan asimilar sus capacidades de producción en fabricación de automóviles y recambios, distribución e integración de sus marcas.

Cuando Rover desapareció, SAIC compró los derechos de un primer modelo británico, el Rover 75, y lo resucitó en 2006 con su puesta en el mercado chino del Roewe 750C (o "Rongwei", nombre de la marca en mandarín).

Por su parte, Nanjing Auto es un fabricante de menor tamaño, con sede en Nankín, a 300 kilómetros de Shanghai, pero se llevó los derechos de marca de MG Rover en 2005.


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